star-clicks

<!--Begin: Star-Clicks.com HTML Code--><script type='text/javascript' src='https://www.star-clicks.com/secure/ads.php?pid=07271320050789912'></script><!-- End: Star-Clicks.com -->

jueves, 28 de mayo de 2015

El Táchira y sus complejidades

Quiero dejar claro que cada día que transcurre de mi existencia, ratifico mi profundo compromiso con las ideas revolucionarias con las que crecí y me formé, mi apoyo a Nicolás Maduro como Presidente y líder de esta difícil etapa de la revolución, mi respeto, consideración y apoyo al entrañable amigo José Gregorio Vielma Mora y sin duda, mi irreductible y firme convicción de ser Chavista en cualquier circunstancia que se presente.

Hecha la necesaria introducción, paso a comentar mi sincera indignación por muchas cosas que pasan en mi amado terruño (Táchira), donde por desgracia no se vive, sino se “sobrevive”, producto de la inmensidad de complejidades, (para darle así un nombre), a los constantes  “trastazos” que los coterráneos sufren por culpa de los que aquí vivimos, ya que sería un acto de injusticia, endilgar todas las responsabilidades de nuestras penurias al Gobierno Nacional, Regional, local o comunal, puesto que a todas luces, el Táchira, como diría Carlos Rangel Lamus “es víctima de sus propios hijos”.

Un día para un mortal Tachirense, es decir, para el que no tiene una cuota de poder o una “ñinguita” de real, termina siendo un total y absoluto infierno, iniciando con las abominables colas de la gasolina, gracias a los problemas operacionales  y por supuesto a los quince mil desalmados que a diario pasan el combustible a Colombia, incluyendo en el viaje, harina, azúcar, leche, aceite, artículos de higiene, insumos, fertilizantes, materiales de construcción, en fin cuanta vaina tenga valor, con la participación de civiles y uniformados, acabando a pedazos la tranquilidad de más de un millón de habitantes de nuestra región.

Esta situación del contrabando se da en todos los rubros, en unos con mayor intensidad que otros, producto del infame cambio, precio y valor de nuestra moneda con respecto al peso y por supuesto a las desigualdades sociales y económicas entre ambos países, proporcional a que Venezuela es el país con la gasolina más barata del mundo y Colombia es el tercer país del mundo con la gasolina más cara, con esa relación descabellada, se puede dimensionar el grave problema.

Pero no solo las colas en las estaciones de servicio y el contrabando representan el problema, también lo es, la mafia asimétrica existente en los supermercados, bodegones, abastos, ferreterías, etc, donde se hace una comercialización por los caminos verdes, , generando escasez y a su vez especulación en todos los productos, dando como resultado que San Cristóbal, sea la ciudad más cara del país, ya que en la medida de que crecen los precios de los productos, crecen los servicios, ejemplo, las señoras que hacen trabajos domésticos, quienes tiene como tarifa mínima diaria 800 bs y máxima 1500, ya que para ellas es más rentable bachaquear.

Otro negocio que fractura la economía y la comercialización de bienes y servicios es el bendito efectivo, la liquidez, la platica en billetes, que ni porque tengan el dinero en los bancos se puede resolver, ya que en la mayoría de bancos dan solo diez mil bolívares y en billetes de baja denominación, claro si da comisión al cajero le garantiza de cien y máximo cincuenta mil bolívares en las entidades bancarias privadas, para los lectores que no son del Táchira les informo, que por cada CIEN MIL BS. Que la gente lleva a las Casas de Cambio fronterizas les transfieren CIENTO TRECE MIL, siendo ésta otra razón para ir a parasitar al Norte de Santander.

El Táchira sufre en la actualidad de los males del Contrabando, Bachaqueo, Mafia Cambiaria, sin contar con los Guarimberos que de vez en cuando queman vehículos oficiales, camiones de gas, autobuses públicos y privados, además de generar zozobra en los espacios donde ellos pululan, en fin, todo este cuadro hace que nuestro lar nativo tenga una suerte de ingobernabilidad un paralelismo institucional insoportable y sumamente difícil de erradicar.

El Gobernador Vielma Mora, sin ánimos de adulancia, viene echando el resto, recuperando San Cristóbal, arreglando la vialidad, apoyando la educación, la seguridad, vivienda, la cultura, el deporte, sería mezquino negar que la octava estrella fue entre otras cosas, construida gracias a la importante inversión económica conseguida por el Gobernador, con los entes públicos y privados que el mismo consiguió, entre muchas otras cosas que viene haciendo por el bien del Táchira, independientemente de sus aliados y adversarios.

Vielma Mora y el Táchira requieren mayor apoyo del que le han dado, Los tachirenses necesitamos de forma urgente un plan especial que implique factores económicos, militares, comunicacionales, sociales y hasta culturales, ya que se requieren códigos para transformar la subcultura del parasitismo en el que hemos caído, hay que elevar la conciencia colectiva, recuperar la autoestima del andino cordial, trabajador, pujante bregador.

Al final del día, cada quien busca el responsable que le conviene, pero lo real es que el Táchira y sus complejidades se resuelve con Mano dura y guantes de seda, con mayor atención de los sectores públicos y privados de la nación, con inversión estratégica, entendiendo el dinamismo de nuestra frontera, incluso con elementos estructurales como los males que nos aquejan, no podemos seguir en la supervivencia, hay que unir esfuerzos en función del Táchira que amamos.

OTTO LENIN PARADA

No hay comentarios :

Publicar un comentario