La verdad está ahí fuera.
Jesse Long
tenía apenas 5 años cuando, según cuenta, fue abducido por
extraterrestres por primera vez. Exploraba el bosque junto a su hermano
cuando se toparon con una estructura redonda en un claro. Una figura
alta se les apareció y los dejó paralizados.
Jesse recuerda que
lo llevaron a la nave y lo colocaron sobre una mesa fría. Sentía cómo
las figuras que tenía alrededor "le hincaban y golpeaban" las piernas.
Jesse dice que en los años subsiguientes fue abducido muchas más veces.
Afirma que experimentaron con él, incluyendo la extracción de espermas,
utilizados para "hacer cruzas" con una extraterrestre femenina.
Jesse
cuenta que, en 1990, los extraterrestres le presentaron a un bebé, el
cual decían que era de él. También conoció a otros nueve de sus hijos
híbridos. Jesse, actualmente de 65 años, dice que sabe que mucha gente
no creerá su relato, pero insiste en que está diciendo la verdad.
En Enseptiembre de 1961, Barney y Betty Hill
regresaban en auto de unas vacaciones en las cataratas del Niágara.
Notaron una luz en el cielo que se aproximaba, al punto de parecer una
forma inmensa que planeaba sobre su auto. Barney salió y, según cuenta,
vio por sus binoculares a 11 figuras humanoides en uniformes y capas
negras brillantes que los miraban.
La pareja, aterrada, se alejó
en coche. Sin embargo, ambos afirman haber experimentado una sensación
de frenesí. Cuando por fin llegaron a su casa al amanecer, el viaje de
cuatro horas les había tomado siete horas.
La ropa de los Hill
estaba rasgada en lugares extraños, y Betty halló un misterioso polvo
rosado en su vestido. Betty comenzó a tener sueños intensos sobre la
experiencia, en los cuales tomaban muestras de ella y le clavaban una
aguja en el ombligo. Más tarde, ella dibujó un mapa estelar que, según
dice, los extraterrestres le habían mostrado.
Barney y Betty Hill
eran respetados en su comunidad. Barney estaba involucrado en el
movimiento por lo derechos civiles, y Betty era trabajadora social.
Nadie tenía razones para sospechar que estuvieran mintiendo.
4.
La abducción de Antônio Vilas Boas.
En octubre de 1957, un granjero brasileño llamado Antônio Vilas Boas
vio una estrella roja en el cielo. La luz se acercó, hasta que Boas
pudo divisar una nave espacial, la cual aterrizó en su campo sobre tres
largas patas. El hombre trató de escapar en su tractor, pero un pequeño
humanoide de ojos celestes lo agarró.
Boas afirma que lo llevaron
al interior de la nave y lo cubrieron con una sustancia que parecía un
gel. Luego lo obligaron a tener relaciones sexuales con una criatura
femenina que tenía vello púbico rojo brillante, con el fin de producir
un híbrido humano-alienígena que los extraterrestres criarían.
Finalmente,
Boas fue escoltado afuera de la nave y regresó a la Tierra cuatro horas
más tarde. Tenía quemaduras en el cuerpo, náuseas, legiones y dolores de cabeza, y un médico le diagnosticó la enfermedad por radiación.
Luego, Boas estudió abogacía y se aferró a su historia durante toda su vida.
5.
El incidente ovni de Travis Walton.
En noviembre de 1975, seis trabajadores forestales de Arizona informaron haber visto a su colega Travis Walton
lanzado por el aire en un rayo de luz desde un ovni situado por sobre
los árboles. Los trabajadores denunciaron la desaparición de Walton. La
policía sospechaba que había sido asesinado por el grupo que había
desechado su cuerpo.
Pero cinco días más tarde, Walton reapareció, afirmando
que había sido abducido por extraterrestres. Según describió, había
caminado sobre una mesa, rodeado por figuras pequeñas que llevaban
vestidos de color naranja. Su piel era suave y blanquecina, y sus
cabezas calvas eran demasiado grandes para su cuerpo. Tenían enormes
ojos marrones brillantes.
Walton escapó de los alienígenas y huyó
a través de la nave. Finalmente se encontró con otros humanos a bordo,
vestidos con uniformes azules. Ellos no le hablaron, sino que le
colocaron a la fuerza una máscara de gas, de modo que perdió el
conocimiento. Walton afirma que lo que recuerda luego de eso es haber
despertado, temblando y confundido, al costado de una ruta de Arizona.
6. El intento de abducción del coronel H.G. Shaw.

Este fue uno de los primeros encuentros alienígenas reportados y fue redactado en el periódico Stockton Evening Mail en 1896. El coronel H.G. Shaw viajaba con un compañero en caballo y carruaje rumbo a Lodi, California.
De
pronto, sus caballos se sobresaltaron y los hombres vieron a tres
"extraños seres" al costado de la ruta. Las criaturas eran esbeltas y de
apariencia humana, aunque medían más de dos metros y eran calvos, a
excepción de una pelusa suave de terciopelo que les cubría el cuerpo. No
hablaban, sino que se "gorjeaban" unos a otros, como si cantaran.
Llevaban lámparas que brillaban extrañamente fuerte y parecían estar
hechas de algún tipo de mineral resplandeciente. Shaw dijo que las
criaturas poseían "una belleza extraña e indescriptible".
Los
alienígenas intentaron alzar a Shaw, quien sintió que ellos querían
llevárselo. Pero él era demasiado pesado para ellos. Finalmente se
alejaron, flotando apenas por encima del suelo. Shaw los siguió, hasta
que llegaron a una enorme nave espacial con forma de cigarro suspendida
en el aire. Las criaturas volaron hasta ella y desaparecieron tras una
puerta. La nave partió y pronto se perdió de la vista.
7.
El caso de Hilary Porter.

Hilary Porter,
de Gales, afirma haber sido abducida por alienígenas innumerables veces
a lo largo de su vida. Recuerda que a los 5 años estaba jugando en el
largo pasto de atrás de su casa. Se le apareció un alienígena
reptiliano. Tenía piel escamosa y agujeros negros que hacían de nariz y
boca. Tenía un metro y medio y era excepcionalmente fuerte. Tomó a
Hilary y la llevó a su nave discoidal.
Allí desvistieron a Porter y la colocaron sobre una cama, donde la pincharon con diversos instrumentos. A esa altura, cuenta ella, se desmayó. Porter cuenta que años después, mientras iba en auto con su marido, el vehículo se detuvo en un garaje. Ninguno de los dos recuerda cómo llegaron hasta allí. Más tarde, ese mismo día, al desvestirse, ella vio que tenía una marca triangular roja de succión en el estómago. Tras todas sus abducciones, Porter padece de migrañas y a veces se ha despertado con moretones, rasguños y hasta manchas de sangre en la ropa.
Porter, quien una vez trabajó en el Ministerio de Defensa, ha hecho dibujos basándose en sus recuerdos de los encuentros alienígenas. Dice que los seres se comunican entre sí por telepatía y que han sido enviados a la Tierra para tomar muestras de material genético humano.
Allí desvistieron a Porter y la colocaron sobre una cama, donde la pincharon con diversos instrumentos. A esa altura, cuenta ella, se desmayó. Porter cuenta que años después, mientras iba en auto con su marido, el vehículo se detuvo en un garaje. Ninguno de los dos recuerda cómo llegaron hasta allí. Más tarde, ese mismo día, al desvestirse, ella vio que tenía una marca triangular roja de succión en el estómago. Tras todas sus abducciones, Porter padece de migrañas y a veces se ha despertado con moretones, rasguños y hasta manchas de sangre en la ropa.
Porter, quien una vez trabajó en el Ministerio de Defensa, ha hecho dibujos basándose en sus recuerdos de los encuentros alienígenas. Dice que los seres se comunican entre sí por telepatía y que han sido enviados a la Tierra para tomar muestras de material genético humano.
8. Las abducciones de Khoury.
Una noche de febrero de 1988, Peter Khoury
dormía en su cama cuando sintió que algo lo agarraba de los tobillos.
Sintió que por el cuerpo le corrían alfileres y agujas y quedó
paralizado. Vio a tres seres alrededor de la cama. Eran dorados y tenían
tajos,
que hacían las veces de boca, y grandes ojos negros. Khoury dijo que
era consciente de que las criaturas se comunicaban por telepatía. Le
insertaron una aguja en la cabeza y Khoury se desmayó.
El segundo
encuentro alienígena de Khoury fue aún más perturbador. En este,
alienígenas femeninas con cabello largo y rubio se acercaron a su cama y
lo abordaron sexualmente. Luego del encuentro, encontró un pelo largo y
rubio atado alrededor de su pene. Khoury afirma que el posterior
análisis de ADN reveló que el pelo era biológicamente diferente al
cabello humano, y él está seguro de que se encontró con formas de vida
extraterrestre.
Este post fue traducido del inglés.